El Sandinismo y el fundamentalismo ponen fin a 100 años de protección a la salud y la vida de mujeres con embarazos riesgosos

Según Clarín de ayer (
http://www.clarin.com/diario/2006/11/19/elmundo/i-03301.htm), en una nota basada en información de AP y EFE, el Poder Legislativo de Nicaragua acaba de aprobar una Ley que modifica al Código Penal y convierte en delito el aborto terapéutico, que había estado despenalizado desde hace 100 años. Es decir que las madres que, en riesgo de su vida por el embarazo, se hagan interrumpir el embarazo, así como los médicos y auxiliares de la medicina que practiquen dicha interrupción, y otras personas que participen en tal práctica, serán condenadas a penas de prisión. Las madres recibirán condenas de cuatro a ocho años: por intentar proteger su propia vida y su salud.

La noticia me deja perplejo. No entro en el debate sobre si el aborto quita la vida o no a un ser vivo. Pero, si en un homicidio practicado en legítima defensa (es decir, para evitar ser dañado por un agresor que en ese caso resulta muerto) no hay pena para el homicida, ¿como puede ser castigada con prisión una mujer que interrumpe su embarazo para proteger su salud y, eventualmente, su vida?


Pero no todos el mundo parece pensar así. Según una fuente religiosa nicaragüense (http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=14629) el diputado Carlos Wilfredo Navarro, del oficialista Partido Liberal Constitucionalista, calificó como "criminales" a todos los que se oponen a la nueva ley.
“Son personas que promueven el aborto criminal, llámense como se llamen. Nadie puede quitarle la vida a nadie, ni un abogado, ni un juez, ni un médico, ni siquiera los organismos internacionales. Solo Dios, y esa es la posición de nosotros”, declaró Navarro a BBC Mundo.

Hace unas semanas, decenas de miles de personas marcharon por las calles de Managua para defender la vida de los no nacidos y llegaron hasta la sede de la Asamblea Nacional, donde el Presidente del órgano, el sandinista René Núñez, ofreció reformar el Código Penal para prohibir todo tipo de aborto en el país.
"Nos comprometemos con ustedes, con los obispos y la
Iglesia Católica de Nicaragua y con los pastores de la iglesia evangélica, a buscar el camino más rápido que en este caso sería la reforma al Código Penal vigente", sostuvo Núñez en las afueras del Congreso.

Oswald Menghin


los nazis en la antropología argentina
(y en otros lugares)

Hace un rato recibí un mensaje con un texto de un antropólogo argentino (quien estudió en la UBA unos diez años antes que yo) acerca de Oswald Menghin, un austríaco que enseñó arqueología en Argentina en las décadas de 1950 y 1960. El texto está en http://www.daia.org.ar/pdfs/21/Testimonio.pdf ). Cuenta que Menghin fue Ministro de Educación de su país, durante el breve período en que tuvo un gobierno pro-nazi, inmediatamente antes de su anexión a Alemania, en 1938. El relato es claro y su sustrato es fuertemente consistente con las miradas estudiantiles de la época: una perspectiva anticolonialista y antiimperialista, enfrentando a un cuerpo docente supuestamente imbuido de una mirada teórica procolonial (y entonces, imperialista). Yo estudié antropología en la Universidad de Buenos Aires entre 1972 y 1975 y participé activamente de esa perspectiva. Para entonces, Menghin no daba clases, si bien sus trabajos de investigación (y su mirada teórica, el difusionismo) estaban instalados en la enseñanza de la prehistoria, aunque de una forma para nada hegemónica. Por ejemplo, enseñaba (e investigaba) prehistoria Ciro René Lafón, un antropólogo adherente al modelo teórico del relativismo cultural y que era un nacionalista en la línea de FORJA y simpatizante del peronismo (ver Visacovsky 2002, Santiago Bilbao: por la ruta del Folklore a la gestión desde el Estado, en Etnia, 44-45: 122-152, http://www.olavarria.gov.ar/etnia/Etnia44-45.pdf).

En ese entonces, yo escuché también que Menghin había sido Ministro de Educación en Austria. Es curioso: un joven docente de antropología "peronista de izquierda" me contó entonces que Menghin no había participado de la barbarie nazi. Por el contrario, había ayudado a estudiantes judíos a escapar. Lo que acabo de hacer es la transcripción de mi recuerdo de un relato, sobre cuya veracidad no puedo abrir ningún juicio, así que, en ausencia de otro dato, es posible que el relato sea verídico o no; o incluso, que Menghin haya sido un antisemita (aunque un discurso antisemita en la Europa controlada por los nazis no debería ser considerado como prueba suficiente de una práctica cómplice del holocausto: me imagino que Schindler tenía un discurso antisemita).

Otro asunto es la crítica a la mirada colonialista a Menghin. Lo raro hubiera sido que un intelectual europeo de la primera mitad del Siglo XX tuviese una mirada anti-colonialista. El propio Carlos Marx (que vivió unos sesenta o setenta años antes que Menghin) opinaba que la colonización británica de la India era un progreso histórico. Es decir, que el imperialismo colonial -en este caso, el inglés, que luego duró en la India hasta mediados del siglo XX- era una cosa buena para las colonias, porque aceleraba el curso del progreso histórico. Si esto decía un alemán judío revolucionario de izquierda -en este caso, el paradigma del revolucionario de izquierda- durante la segunda mitad del siglo XIX, ¿por qué le pediríamos una mirada ditinta a un austríaco no-judío, filo-nazi y anexionista a Alemania de la primera mitad del siglo XX? Ahora, otro tema es si participó (o no) en la barbarie del holocausto. Y otro tema también es si es cierto o no lo que contaba mi informante (izquierdista y peronista) de los '70, según el cual Menghin ayudó a alumnos judíos a escapar de la barbarie nazi.
El uso de los recursos naturales en las montañas: Tradición e Innovación
Mario Rabey, Ed, 1993. Montevideo: UNESCO
Compila trabajos de un Simposio que realizamos en Jujuy en 1988, incluyendo, como autores, a: Corneille Jest, Miguel Arbella, Maximina Monasterio, Pascale de Robert, Lina Sarmiento, Michele Ataroff, Pita Verweij, Máximo Liberman, José Lorini, Pablo Regalsky, Luz María Calvo, Rodolfo Merlino, Mario Sánchez Proaño, Eduardo Gómez Molina, Ricardo Luti, Marcelo Molinillo, Bárbara Manasse y Mario Rabey. Incluye casos del Himalaya (área tibetana de Nepal), los Pirineos españoles, los Andes de Venezuela, Perú, Bolivia y Argentina y de las Sierras Centrales de Argentina.


La versión digital completa del libro está en:

http://www.unesco.org.uy/mab/documentospdf/rabey.pdf
Kathmandú, Nepal


En el gran santuario hindú de Pashupatinah


Uno de los grandes lugares santos del mundo, sobre el río Baghmati, afluente del Ganges. Miles de peregrinos, a veces decenas de miles, lo visitan diariamente. Un conjunto formado por un mundo de templos de distinto tamaño, de casas donde viven babas, cientos de pequeños templos-lingam, gente fumando marihuana (de uso ritual en relación a Shiva) en pequeños grupos, especialmente familiares, monos dioses. El humo que se ve a la izquierda de la foto es un ritual funerario centrado en la cremación.
En esta otra foto se ve un detalle de la ceremonia funeraria principal. Cuando un hindú sabe que ya falta poco para su muerte, puede ir al área de los templos que está reservada exclusivamente para los hindúes, y se aloja en una pequeña residencia junto al río, acompañado por algunos parientes más jovenes (usualmente hijos). Cuando se muere, los parientes se ocupan del ritual.
Mi autobiografía

Para leer mi autobiografía, ir a:

http://autobiografiamariorabey.blogspot.com/