Mario Rabey, en esta Navidad de 2007, les desea

Según la tradición cristiana (e islámica), la Navidad es la conmemoración del nacimiento del Maestro Jesús, del cual la Cristiandad afirma que es el Hijo de Dios.

Bien, Hijos de Dios somos todos. Somos hermanos.

Así que conmemoramos el nacimiento de nuestro hermano Jesús, que habitó este mundo hace unos dos mil años.

Y ya que estamos, recordemos que -mientras actuaba su última y sublime obra de Maestro, la Pasión-, nos dijo que traía un solo mandamiento nuevo:

ámense los unos a los otros como yo los amé

(Jesús, en el Evangelio de Juan, 13,34)

1 comentario:

Anónimo dijo...

En realidad la religión sincrética ideada por Saulo (Pablo), el autodenominado apóstol de la cristiandad, conmemora el nacimiento de Augusto, primer César, hijo (adoptivo) de Julio César, deificado por el Senado Romano y por tanto, hijo de dios a su vez deificado. Jesús, hijo de María, hermano de Santiago y Tomás (Dídimo, o sea mellizo de Jesús) debió nacer en Acuario (para cumplir con las profecías) lo que sitúa su nacimiento varios meses después (o antes). Al ajustarse la religión al imperio, se sincretizaron las fechas para hacerlas coincidir con las tradiciones de la religión imperial. En fin, que la religión es la herramienta política más usada, tanto por los opresores cómo por los oprimidos (el Movimiento de Juan Bautista es la consecución de la lucha Macabea en el marco de la indisciplina civil, el abandono de la sociedad normal y la rebelión contra Roma). O por lo menos así, lo creo yo!