Dorita, la futura madre de los chicos, ca. 1935

Una foto hermosa de mi vieja, Dorita Loyber, cuando todavía no habíamos nacido ninguno de los cuatro hermanos. Laura Rabey nació en diciembre de 1936, Eduardo Rabey en diciembre de 1938, Jorge Rabey en enero de 1943. Y yo, Mario Rabey, en abril de 1949.

Hay más fotos de la familia, en flickr

Proclama y dos Cartas de José de San Martín (fragmentos)

Proclama de José de San Martín al Ejército de los Andes
Mendoza 1819

(…) “Ya no queda duda de que una fuerte expedición española viene á atacarnos: sin duda alguna los gallegos creen que estamos cansados de pelear y que nuestros sables y bayonetas ya no cortan ni ensartan; vamos á desengañarlos. La guerra se la tenemos de hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos ha de faltar; cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que nos trabajan nuestras mujeres, y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios. Seamos libres y lo demás no importa nada. Yo y vuestros oficiales os daremos el ejemplo en las privaciones y trabajos. La muerte es mejor que ser esclavos de los maturrangos. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre ó morir con ellas como hombres de coraje”.


Carta de José de San Martín a Juan Manuel de Rosas
en respuesta a la agresión imperialista de Francia e Inglaterra
Junio de 1839

(…) “pero lo que no puedo concebir es el que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española; una tal felonia ni el sepulcro la puede hacer desaparecer”.


Carta de José de San Martín a Bernardo O`Higgins
sobre Bernardino Rivadavia

(…) a Ud. le consta los inmensos males que estos hombres han hecho no solo a este país sino al resto de América con su infernal conducta; si mi alma fuese tan despreciable como las suyas, yo aprovecharía esta ocasión para vengarme de las persecuciones que mí honor ha sufrido de estos hombres, pero es necesario enseñarles la diferencia que hay de un hombre de bien a un malvado”.

Cristina Fernández de Kirchner

Discurso de lanzamiento de su candidatura presidencial


La Plata, julio de 2007


En este mismo lugar, hace exactamente dos años, convocábamos a los hombres y mujeres de la provincia de Buenos Aires. La convocatoria era para incorporar definitivamente a esta Provincia al proyecto que el presidente Kirchner inició el 25 de mayo de 2003.

Había cuestionamientos al rumbo que habíamos emprendido. Un Presidente con apenas el 22 por ciento de los votos –no me voy a cansar nunca de repetirlo-, más desocupados que votos, en un momento de la Argentina en el que parecía que el país se nos desintegraba en las manos y a dos años de comenzar esta gesta, había cuestionamientos al rumbo: derechos humanos, relaciones de Estado y mercados, cómo se posicionaban los poderes el Estado frente a los poderes de la economía, cómo construíamos un proyecto en el que volviera a ser el pueblo el eje central. Había cuestionamientos, casi jaque mates que pedían para este Presidente y desde aquí, convocamos a millones de bonaerenses para incorporar a la Provincia a ese proyecto.

El 23 de octubre -siempre octubre, parece que nos persiguiera octubre- el pueblo de la Provincia y el pueblo de la Patria confirmaron el rumbo que habíamos iniciado y hoy, a cuatro años de gestión, ese rumbo se ha profundizado.

No quiero en el día de hoy venir a hablar de cifras, ya vamos a tener tiempo de hacerlo de aquí al 28 de octubre, ya, por otra parte, las conocen y las viven muchísimos argentinos, la disminución de la desocupación, el desendeudamiento, el crecimiento de la actividad económica, de las fuentes de trabajo, de las exportaciones. Números fríos, pero que en lo concreto significan una incorporación a la vida de millones de argentinos que se habían caído y estaban de la mano de Dios definitivamente. (APLAUSOS)

No quiero venir a hablarles de cifras, quiero venir a hablarles de lo que considero las tres construcciones basales, casi fundacionales de estos cuatro años y sobre las que vamos a construir la Argentina que viene, la Argentina del Bicentenario. Sobre esas tres construcciones quiero hablarles esta tarde en esta mi querida ciudad de La Plata. Quiero hablar de la primera construcción, que más que construcción es una reconstrucción del Estado constitucional democrático en la República Argentina. Hemos reconstruido el sistema en la toma de decisiones que fija la Constitución Nacional para sus tres poderes del Estado, no es una cuestión menor; había clara percepción en la sociedad desde hace ya varias décadas que quienes ocupaban el sillón de Rivadavia no podían o no querían representar el interés del conjunto. Había una clara intuición popular que por presión, de sectores, de grupos económicos, de grupos de presión o tal
vez por decisión, quien ocupaba ese sillón no era realmente quién tomaba las decisiones.

Esto llevó a un deterioro de la institución presidencial insoportable casi para un sistema representativo y republicano. Ni qué hablar de ese Poder Legislativo que también, por defección, por presión o por corrupción, podíamos ver que en lugar de votar las leyes que merecíamos y necesitábamos los argentinos, se votaba porque lo pedía el Fondo, porque un ministro quería la BANELCO o porque los militares habían salido a la calle. (APLAUSOS)

Ese poder que también dejó de representar los intereses populares contribuía al deterioro de la confianza en el sistema representativo de la Argentina. Ni que hablar del último componente, la Corte, esa Corte que la vimos expuesta en todo lo que constituyó como convalidadora de la depredación contra el Estado nacional. Lo pudimos ver los legisladores que en el Senado de la Nación tuvimos que juzgar a los miembros acusados por la Cámara de Diputados y veíamos cómo se desentrañaba la trama de un Estado silente, donde por connivencia entre funcionarios del Ejecutivo, silencio del Legislativo y convalidación de la Corte, se intentaba despojar de cifras
millonarias al Estado, lo pudimos ver claramente.

Hoy, hemos reconstituido el sistema de decisión del Estado democrático constitucional. El Poder Ejecutivo, quien preside la República Argentina, toma las decisiones de acuerdo con sus convicciones y a lo que le prometió a la sociedad cuando se sometió al voto popular. (APLAUSOS)

Hoy, los legisladores votan de acuerdo con el rol constitucional de oficialistas u opositores. Porque hace dos años aquí, quienes vinimos a pedir el voto como representantes de la provincia de Buenos Aires, lo hicimos para apoyar las políticas de un gobierno que considerábamos estaba mejorándole la calidad de vida a millones de argentinos. (APLAUSOS)

Entonces, cuando ocupamos nuestras bancas, estamos cumpliendo ese mandato popular y ese rol constitucional, del mismo modo que los opositores lo cumplen votando en contra.

No pretendo dar esta tarde dar una lección de Derecho Constitucional, pero simplemente quiero hablar de cuestiones que tienen que ver con la calidad institucional en serio de un país. Porque, tal vez, como en ninguna de las otras actividades y problemas que hemos tenido los argentinos, como en el caso de los derechos humanos, se patentice con mayor dramaticidad ese abandono de los roles constitucionales. El fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia al decretar la nulidad de los indultos (APLAUSOS), viene conjuntamente con las declaraciones de nulidad de las Cámaras y de inconstitucionalidad de la obediencia y del punto final a cerrar un ciclo en la
República Argentina.

La reconstitución del Estado democrático constitucional no es una cuestión menor. Leyes que habían sido arrancadas a un Poder Legislativo por presión: indultos, que lamentablemente ni siquiera por presión, sino lo que es más lastimoso, por decisión, habían sido afirmadas convalidando ese círculo de impunidad que nos colocaba en la Argentina en lo que yo he denominado en numerosos foros internacionales “la etapa predemocrática de la República Argentina”.

Porque puede haber impunidad, porque alguien que ha cometido un delito no sea castigado porque ha podido evadir la acción de la Justicia, pero aquí era mucho peor, aquí la impunidad había sido consagrada desde los propios poderes del Estado, con lo cual nos remitía a una sociedad predemocrática. Restituir y reconstituir ese sistema constitucional, recuperar los roles de los poderes del Estado, no era entonces una cuestión únicamente programática o de convicciones. Obedece, puntualmente, a poner en vigencia ahora y para siempre el texto de la Constitución Nacional Argentina, que es de lo único que no debemos apartarnos los argentinos.

Digo todo esto porque, curiosamente, cuando en la República Argentina legisladores reconocían públicamente que votaban leyes por pedido del Fondo, cuando se reconocía que se arrancaban impunidades por la fuerza de las armas que el pueblo había depositado en la calle, peor aún, cuando en la etapa de la dictadura militar la única división de poderes que conocían los argentinos eran la Fuerza Aérea, el Ejército o la Marina, ahí no escuchaba a nadie de los que hoy en letra de molde nos hablan de calidad institucional, hablar de calidad institucional. APLAUSOS)

Por eso, sostengo con la Constitución en la mano, que nunca como ahora hemos recuperado los roles que la Constitución asigna a presidente, legisladores y magistrados de la Justicia. (APLAUSOS)

En la Argentina que viene, esta construcción debe ser profundizada. Un Poder Ejecutivo como el brazo de gobernación y administración del Estado que deberá impulsar planificación estratégica a mediano y largo plazo; un Poder Legislativo que también deberá calificar el debate despersonalizando la discusión, abandonando la competencia de agravios y poniendo ideas, programas y, fundamentalmente, la responsabilidad desde donde habla cada uno.

Porque uno escucha muchas veces discursos, expresiones, valoraciones de gente que ha tenido la oportunidad de gobernar la República Argentina por el voto popular y han fracasado estrepitosamente. Esto no los convierte en parias de la política o que no puedan opinar, pero por favor, humildad y reconocimiento desde el lugar donde se opina, porque la historia lo merece y los argentinos también. (APLAUSOS) La calidad institucional no solo es responsabilidad de un gobierno, es responsabilidad también de la oposición y en el sector privado también, esa calidad institucional se expresa en sus empresarios, en sus dirigentes sociales, en las empresas periodísticas. Calidad institucional en todos los mostradores y a todas las puntas, no de un solo lado. Esto es lo que significa la profundización de ese Estado democrático y constitucional.
(APLAUSOS)

Es esa primera construcción, instrumental, porque, en definitiva, una forma de gobierno es el instrumento para que la política pueda llegar a la sociedad, hacerse carne en la sociedad y mejorar su calidad de vida. Esa es, por lo menos, la concepción por la cual ingresé en esta misma ciudad, hace muchos años, a la política.

Y de esta primera construcción de carácter institucional e instrumental, quiero pasar a lo que yo considero una construcción esencial: la del modelo económico y social y tal cual lo dijimos aquí hace dos años, presentamos un modelo económico-social porque no concebimos a la economía como algo diferente a la sociedad.

Reiteramos, los problemas de miseria, de inequidad, de desocupación, no se arreglan desde un ministerio de Asuntos Sociales, en todo caso sí sirve para paliar la situación. La situación, la vida de los argentinos se arregla o se desarregla desde la economía, es la historia trágica y reciente. (APLAUSOS) No es concepción dogmática, no es idea extravagante, es dato empírico de la realidad, experiencia trágica de todos los argentinos. Y este modelo de construcción económica y social que yo defino como un modelo de acumulación y de inclusión social, es la contracara de la economía y modelo de transferencia de recursos y riquezas que operó durante el modelo neoliberal de los años 90: acumulación contra transferencia. (APLAUSOS)

Por eso millones de argentinos se caían del aparato productivo y permítanme detenerme en esto de un modelo de acumulación. No es la primera vez que la Argentina plantea un modelo de acumulación. Tal vez el primero haya sido el de la Argentina del Centenario, exactamente por esas casualidades de la historia, cuando la generación del 80, casualmente Dardo Rocha, de esta Ciudad, es un producto de esa generación, de esa Argentina que quería convertirse en granero del mundo y que había puesto en lo agrícola y en lo ganadero su fuente de acumulación y de riquezas, que colocó al país en un posicionamiento internacional importante pero que al mismo tiempo por la propia actividad, al no generar puestos de trabajo, también generaba miserias en las clases populares.

Finalmente, se desplomó allá en el 30, producto de los ciclos económicos internacionales, y luego el intento de sustitución de importaciones del peronismo, trunco, por el golpe y la incomprensión, creo yo, de las burguesías nacionales. No me canso de comparar el desarrollo de Brasil con nosotros, cuando veo a la industria aeronáutica brasilera, con su EMBRAER, entrar al mercado de los Estados Unidos. Ellos entraron en esta investigación tecnológica después de lo que lo hizo el peronismo, en las décadas de los años 40 y 50, y miren dónde están ellos. (APLAUSOS). Un proyecto diferente, una burguesía que concebía sus intereses con los del país,
aquello que quedó trunco y que luego el desarrollismo intentó también en esa maquinaría infernal de interrupciones institucionales, que provocaron la decadencia de todos los argentinos, hasta el modelo neoliberal de transferencia de los años 90, hasta el que estamos implementando ahora.

Esto que puede sonar a un intento de clase de economía no tiene nada que ver con eso, es simplemente tratar de explicarles a todos los argentinos, a todas las argentinas cuál es la razón por la cual han descendido drásticamente los índices de desocupación, cómo hemos podido desendeudarnos, cómo hemos podido otorgar mejoras salariales, cómo ha podido mejorarse la situación de los jubilados, cómo hemos podido desembarazarnos del Fondo Monetario Internacional (APLAUSOS).

No hay misterios, argentinos, es el modelo económico de claro perfil industrialista y también sobre esto creo que tenemos que dar algunas precisiones porque también durante muchísimo tiempo - los argentinos parece que fuéramos expertos por allí en plantearnos falsas contradicciones, que nos frustran y nos hacen fracasar - hubo una aparente contradicción entre economía agrícola ganadera o economía industrial, entre mercado interno o exportación. Hemos roto los tabúes, hemos demostrado que podemos tener una economía con una muy buena, casi récord producción agrícola, un proceso de reindustrialización, que ha permitido que descienda el índice de desocupación y aumenten las exportaciones y al mismo tiempo los argentinos han mejorado su calidad de vida.

Los indicadores sociales así lo demuestran y al que no le gusten los indicadores sociales, los invito a que vean cómo la gente ha vuelto a consumir. Es cierto que todavía nos falta, es cierto que todavía hay franjas de pobreza, de inequidad pero estamos mejorando con mucho esfuerzo la calidad de vida de todos los argentinos. La diferencia exacta yo la veía, hace pocos días, cuando lo acompañé a usted Presidente, a un pequeño pueblo del sur de la provincia de Santa Fe, “Las Parejas”, un pueblito en el que Kirchner había ido en el año 2002, cuando era candidato. En esos momentos, ese pequeño pueblito del sur santafecino, tenía uno de los índices de desocupación más altos del país, casi un 30 por ciento. Hace dos días fuimos a inaugurar una muestra de máquinas agrícolas ganaderas, metalmecánica, hoy la desocupación en “Las Parejas” es de 0 por ciento y falta gente para trabajar. (APLAUSOS).

Y quiero utilizar un ejemplo excelente, que dio el Gobernador Obeid, ese día, cuando comparó lo que producía, cuál era el ingreso de una tonelada de grano, también rico es el sur santafecino como productor de grano y cuánto producía una tonelada de esos hierros argentinos a los que se les incorporan tecnología y valor agregado. Una tonelada de grano, 300 dólares; una tonelada de valor de trabajo argentino, incorporado trabajo industrial, 10 mil dólares. Los 9.700 dólares son salarios de argentinos, es trabajo argentino, es valor agregado argentino. (APLAUSOS).

Significa, entonces, que este modelo de perfil industrialista, pero con matriz de acumulación diversificada porque también tenemos que aprender de la historia vieja y reciente, la primera, la que les contaba, cuando una clase dirigente nacional había elegido un único instrumento de acumulación: la producción agrícola ganadera y un cambio en el ciclo económico internacional nos quebró.

Y la otra cuestión, que tenemos que aprender de la historia reciente, es que hasta hace muy poco tiempo la teoría de la dependencia establecía que quienes producíamos “comodities” íbamos a estar siempre dependiendo de los que producían valor agregado. Se han revertido los términos del intercambio porque lo que tenemos que aprender, quienes tenemos responsabilidades institucionales, quienes aspiramos a conducir la vida de los argentinos, es a no tener las cabezas cerradas, a entender que nada es inmutable, sólo la muerte es inmutable. Las cosas cambian y hay que tener la inteligencia de aprender con los cambios y saltar para arriba y para adelante. Esta es la responsabilidad que tenemos quienes solicitamos el voto popular.

Esta Argentina que hoy tiene nuevas esperanzas de que una vida mejor sea posible y entonces se necesita que este modelo, en esta Argentina que viene, también sea institucionalizado. Las elecciones a Presidente no pueden ser más una ruleta rusa para los argentinos, donde si gana uno vamos para allá y si gana el otro, vamos para el otro lado. Esto no lo tolera más ni el país, ni la sociedad, ni la historia. (APLAUSOS).

Necesitamos no jugar más a la ruleta rusa, necesitamos darle un rumbo perseverante y ahondar nuestros esfuerzos y nuestro trabajo en ello y en esa institucionalidad hay roles que cumplir: el Estado abordando la planificación estratégica en materia de infraestructura logística y social en educación porque durante mucho tiempo en la Argentina discutimos acerca del financiamiento de la educación, que no podíamos mejorar la educación porque no había plata. Ahora este modelo de acumulación ha hecho crecer el presupuesto educativo a cifras nunca vistas, comprometiéndonos que al 2010, en el Año del Bicentenario, vamos a tener 6 puntos del Producto Bruto Interno, destinados a educación. (APLAUSOS). Yo creo que vamos a llegar antes, pero entonces, argentinos, ya no vamos a tener más excusas, vamos a necesitar mejorar entonces la calidad de la educación porque tenemos que darle innovación tecnológica a todo lo que estamos haciendo y entonces el rol de la educación en la preparación de ciudadanos y ciudadanas para el mundo que se viene es vital.

También proponer en esta institucionalización de modelo para evitar lo que les decía, hace unos instantes, un acuerdo: el diálogo social en la Argentina, en el cual tenemos una rica historia empresarios, trabajadores y la pata del Estado que redirecciona y garantiza las condiciones macroeconómicas de no endeudamiento, de superávit fiscal primario, de superávit comercial, de tipo de cambio competitivo, de reservas suficientes para evitar cualquier cimbronazo.

Esas condiciones macroeconómicas no pueden ser solamente de un Gobierno o de un presidente de turno, tienen que ser patrimonio de todos los argentinos, y tiene que ser institucionalizado. (APLAUSOS).

Yo veía en un acuerdo donde empresarios y trabajadores podamos acordar, junto al Estado, cuáles van a ser las metas a mediano y largo plazo. No solamente discutir precios o salarios, fijar el modelo en que vamos a trabajar o producir porque es lo que más le conviene al país. Este acuerdo institucionalizado es lo que va a garantizar, entonces, la novedad del cambio, que es precisamente seguir en una misma dirección evitando esos cimbronazos de un lado al otro que este país, nuestro país tuvo durante las últimas décadas y que nos dejaron al borde de la extinción social. Esto requiere no solamente un Estado, sino también empresarios que no tienen porque ser buenos. Yo no quiero empresarios buenos y sensibles, quiero empresarios inteligentes y que sepan contar (que sea en ese orden), primero inteligentes porque algunos solamente saben contar y entonces se aferran a proyectos o economías casinos y burbujas, que tienen poca sustentabilidad en el tiempo y que finalmente hacen que el conjunto se desplome.

Es por eso que esta segunda construcción de este modelo económico de acumulación, con inclusión social, es la única manera en que concebimos al crecimiento. Ya conocimos el crecimiento de la década de los 90, donde crecía la economía y la gente se caía, el país desaparecía. Algunos creyeron que habían desaparecido los sindicatos y se alegraban. No se habían dado cuenta que en realidad lo que había desaparecido era el trabajo, en la República Argentina, y cuando se dieron cuenta era demasiado tarde, como ese verso de Bertold Brecht. (APLAUSOS).

Hace poco, cuando estuve en la OIT me tocó hablar después del empresario Juan José Cuevas, que fuera el jefe, por así decirlo, de la central empresaria española protagonista del milagro de crecimiento que hoy tiene España, 30 años estuvo al frente de la central empresaria, encabezando la construcción de ese modelo de acumulación. Hablaba de la necesidad de tener centrales empresarias y sindicatos fuertes, que puedan negociar y apostar a un modelo de crecimiento. Él centraba en esto una de las claves del secreto del modelo español.

Tenemos que aprender argentinos de nuestra propia historia, no para trasladar experiencias que normalmente son intransferibles, pero sí para aprender cómo podemos desde nuestra propia idiosincrasia, desde nuestra propia entidad, desde nuestra propia estructura económica social plantearle un modelo de vida a los argentinos. Los argentinos necesitan certezas, no se puede vivir levantándose todos los días pensando que va a perder el trabajo o que tal vez todo le vaya a salir mal. Ahí es donde quiero hablar de la tercera construcción, tal vez la más importante, porque es la más difícil, lo que yo denomino la construcción cultural, esa autoestima que los argentinos habíamos perdido, ese creernos los peores y que todo nos iba a salir mal, esa cultura del fracaso. El otro día leía que un importante ejecutivo de un banco español hablaba de la experiencia en Latinoamérica, y aquí especialmente en la Argentina, y decía no entender por qué el fracaso tiene tanto prestigio intelectual en estas regiones. Este solazarnos en que todo es negativo, en que todo va a salir mal, en que nada puede durar, en que todo es de corta vida, duración y alcance y que todo está mal; este querer que el otro fracase, casi reconociéndonos o regocijándonos en el fracaso del otro. No significa tampoco que tengamos que ser tontos voluntaristas, pero por favor, la autoestima y la reconstrucción de una cultura del esfuerzo y del trabajo tiene que ser el eje central de la Argentina que viene. (APLAUSOS)

Permítanme, quiero recurrir a mis compañeras de género, a las mujeres, formadoras de valores, la primera formadora de valores junto a su hijo. (APLAUSOS) Ustedes saben que nunca he concebido al género como un espacio de confrontación, lo considero ridículo eso, yo creo en el espacio del género como en un espacio de articulación y cooperación del otro. Ya la vida es demasiado dura y difícil como para buscar en quien es el compañero casi un contrincante. Nunca he concebido al género en estos términos, pero permítanme decirles que las mujeres tenemos algunas aptitudes diferentes, propias, no mejores ni peores, propias, diferentes. Estamos preparadas biológicamente para soportar el dolor, formadas culturalmente para enfrentar la adversidad. Todas sabemos que la vida es difícil, pero cuando se es mujer es mucho más difícil todavía, en la profesión, en la política, en la empresa, en el trabajo, en todo siempre es más difícil. (APLAUSOS) Estamos preparadas además funcionalmente para desarrollar actividades en simultáneo, en lo público y en lo privado, aún en las más altas esferas de decisión, siempre, en simultáneo.

No es casualidad que durante la dictadura hayan sido mujeres las que se pusieron pañuelos blancos en la cabeza para buscar a los desaparecidos políticos. (APLAUSOS) No es casualidad que luego, cuando los desaparecidos eran los desaparecidos sociales, hayan sido mayoría los hogares con mujeres solas al frente de las jefaturas del hogar, porque los hombres se habían ido.

Pero también quiero decir algo, esos millones de mujeres que han quedado solas al frente de sus familias, no es porque el hombre que se fue era malo, es la miseria lo que ha disuelto muchas veces a la familia en la República Argentina, el hombre está preparado culturalmente para proveer, para mantener, para proteger. Cuando queda sin trabajo se quiebra culturalmente, y entonces se va. Es a esas mujeres a las que yo convoco a la formación de estos valores, de la cultura del trabajo, del esfuerzo y de la perseverancia, porque en esto de trabajar y ser perseverantes hemos dado muestras sobradas. (APLAUSOS).

Quiero decirles argentinos, que además estas tres construcciones: de Estado democrático, de modelo económico de acumulación con inclusión social, de cambio cultural, de paradigma cultural, lo hemos hecho además desde aquí, desde nuestra casa, desde América Latina, sin la ficción del primer mundo, aquí en la región, donde tenemos identidad y pertenencia. No para negarnos al resto del mundo sino para reconocernos mejor y proyectarnos mejor también. (APLAUSOS).

Además argentinos, lo hemos hecho sin aporrear, sin palos. Yo recuerdo esa Argentina del primer año, de los primeros días, miles y miles de argentinos sin trabajo, cortando puentes, calles, miles. Hagamos ejercicio de memoria, ¿cuántas veces le decían a usted Presidente que había que proceder con mano dura reestableciendo el orden? Y usted apostó a una Argentina diferente, a una Argentina sin palos, a una Argentina donde nunca más un presidente se tuviera que ir o tuviera que adelantar las elecciones porque unos argentinos habían matado a otros argentinos. A eso apostamos, a la vida, a la canalización democrática de la conflictividad social. Argentinos, es mentira que alguien pueda hacer desaparecer la conflictividad social, basta mirar la historia, basta mirar el mundo, la conflictividad social hace a la esencia humana. Lo importante, argentinos y argentinas, es poder procesarlas y canalizarlas democráticamente, defendiendo la vida, defendiendo los derechos humanos de todos, claro que de todos. Hemos sufrido demasiado, apostemos una vez más a la vida y a la convivencia. (APLAUSOS)

Yo quisiera también, Presidente, decirle algo para finalizar, porque siempre he dicho que si tuviera que elegir alguno de los logros de estas construcciones, siempre he dicho que optaría por la construcción de la autoestima, de esa autoestima que usted les devolvió a los argentinos. Pero permítanme decirle que a esa autoestima que usted les devolvió a los argentinos también acaba de darle un gesto personal político sin precedentes. No es común en los tiempos que corren, ni en Argentina ni en el mundo, que alguien con más del 70 por ciento de opinión positiva, con más del 50 por ciento de intención de voto, y con las posibilidades de seguir, decida no hacerlo, no es común, no es común. (APLAUSOS)

Ese tal vez haya sido el cambio más importante, porque no es el cambio que tienen que hacer los otros, que siempre es más fácil demandarlo, es el cambio que cada uno de nosotros tenemos que hacer de las propias conductas. Usted lo había dicho, pero no se lo creían, se lo había dicho a periodistas, a políticos, a funcionarios suyos, a compañeros suyos. Yo veía cuando usted lo decía que lo miraban como se mira a alguien cuando uno piensa que es el presidente pero que en el fondo no le cree, así lo miraban. Y no era que desconfiaran de usted, tampoco es que quienes puedan ir a demandar nuevamente la voluntad popular, esté mal que lo hagan. No, no le creían porque ninguno, absolutamente ninguno hubiera hecho lo que usted hizo. Esto es lo que lo convierte en un gesto distintivo. (APLAUSOS)

Mariano Moreno, uno de mis próceres predilectos, mi favorito es Belgrano, Mariano Moreno hablaba de la autoridad del ejemplo, él hablaba de la autoridad del ejemplo; usted tiene autoridad, pero no porque se enoje, sino por lo que hizo y por lo que hace, esa es la autoridad, la de la propia conducta. (APLAUSOS)

Tampoco se la crea, no es un héroe, pero tampoco es un hombre común, por más que usted tenga la sincera vocación de ser un hombre común, y no desde ahora, desde que lo conocí es un hombre fuera de lo común, absolutamente. Y ahora, a más de 30 años, me lo viene a confirmar una vez más la decisión y la compresión política del mundo, de la sociedad y de las necesidades de ejemplos que tenemos los argentinos. (APLAUSOS) Quiero, para terminar, agradecerles a todos ustedes su presencia aquí, agradecerles también a los millones y millones de ciudadanos argentinos que nos acompañan, que creen, que confían, no en nosotros, sino que vuelven a confiar en ellos mismos de que un país diferente es posible. No solamente lo queremos sino que nos lo debemos como argentinos, un país diferente. Esto es lo que allá por el 2003 planteábamos, un país en serio, un país normal, un país en el cual volvamos a reconocernos todos y cada uno de nosotros.

Por eso en esta tarde, mi queridos ciudadanos, les quiero agradecer profundamente. Y a usted Presidente decirle que los argentinos no lo van a olvidar, lo único que espero, y permítanme un ejercicio de egoísmo personal, todos somos un poco egoístas, espero que no lo extrañen demasiado.

Muchas gracias argentinos, muchas gracias argentinas, fuerza, podemos, miren adónde estamos y miren de dónde venimos. Vamos a poder, si pudieron nuestros próceres con tan pocos elementos, como no vamos a poder hacerlo nosotros. Con fuerza, con convicción, con coraje, por la Patria, por la Argentina, por nosotros mismos. Muchas gracias y hasta siempre.

MIGRANTES, FRONTERAS, TERRITORIOS

los migrantes internacionales como habitantes de espacios supranacionales

apunte preliminar

En medio de un debate sobre migraciones internacionales, me voy a explorar brevemente algunas cuestiones conexas -a la de la migración intenacional-, para mirar desde otros ángulos estas cuestiones.

En primer lugar, están las fronteras. Internacionales o sea entre dos -o tres naciones, como en Iguazú-. Pero las naciones muchas veces son muy recientes -otras veces no, son milenarias como India, China, Tibet-. Otras veces las naciones incluyen otras en su interior (que pueden ser comprendidas por más de una nación incluyente, como en la anterior Yugoslavia). A veces por la fuerza, como Tibet en China. Además está el caso de las supra-naciones, como la Unión Europea, donde las fronteras internacionales son blandísimas, especialmente en lo que hace a las migraciones. Por ejemplo, si un extra-Unión europea (como un georgiano o un azeibeidjano) entra en Polonia, luego pasa de nación en nación adentro de la Unión sin exhibir documentos.

Entonces, las naciones son -y seguirán siendo- muy distintas entre sí. Y seguirán cambiando. Las fronteras también.

Una vez estaba en una ciudad llamada Birganj en el sur de Nepal. Cruzamos la frontera con la India, que no se sabía bien dónde estaba (ni la frontera ni la India). Lo que había era lugares para estacionar camiones, camionetas, rikshaws, carros de mano parea cargas, taxis, moto-taxis, motobuses, buses -y me quedo corto en la enumeración de tipos de vehículo. Y había una ruta que atravesaba "la frontera" (que es una línea en el mapa). Caminando, entramos en una ciudad de la India, que se llama Raxual. Por ahí, al lado de la ruta, había una especie de puesto con uniformados de la India (del lado de Nepal no había visto nada). A mí, pelirrojo, me llamaron, creo que mostré mi documento y hablamos -en inglés, que es la lingua franca de la India, donde se hablan decenas de lenguas y cientos de dialectos diferentes-. A Fabiola, morocha, no le prestaron la menor atención. A través de la "frontera", pasaban multitudes que recorrían la carretera, incluyendo cientos y cientos de los más diversos vehículos. Por ejemplo: un rickshaw donde estaba sentado un elegante hombre joven vestido de traje blanco, que fumaba ostensiblemente marihuana. Eso es lo que se llama, técnicamente, una "frontera porosa". Y los que transitan a través de la frontera no son "migrantes". Son "transeúntes". Por supuesto que debía haber muchísima gente viajando entre los dos países. Por ejemplo, llevando niñas para ser vendidas, como esposas o como prostitutas. O también a casarse en un arreglo menos violento, junto con toda su parentela. Otros ejerciendo una gran diversidad de actividades comerciales: desde las más concentradas y capital-intensivo (en grandes camiones fabricados por la empresa india Tata, que todos conocemos, con sus motores Mercedes Benz de Alermania, camiones que se ven por la mayor parte del Asia oriental), hasta las más dispersas y trabajo-intensivo (en carritos de tracción humana). Desde las de escala más local, para el pequeño territorio formado por las dos ciudades y su área rural inmediata, hasta las más trasnacionales.

Un territorio -con bastante homogeneidad ecológica y una identidad cultural diversa pero consistente- con una frontera internacional super-porosa atravesándolo. Si encuentro alguna foto, la incluiré próximamente en mi lugar en Panoramio.

Otra vez, estábamos pasando de Nepal al Tibet. Desde un pueblito muy pequeño, en medio de la montaña, la fron tera etra un río y el gigantesco paredón natural, de casi mil metros, que bordera la inmensa meseta tibetana. Para entrar en el Tibet -y en China-, hay que cruzar un río por un puente. Todos, caminando. No había vehículos, porque era invierno y en esa época la frontera chino-tibetana está cerrada (por las normas chinas). Cruzaba bastante gente -mucho menos que en mi ejemplo anterior- y entre ellos, unos seis "turistas", europeos y australianos, además de -Fabiola y yo-. Nuevamente, mi fenotipo alertó al hombre uniformado -que en este caso estaba sentado delante de un pequeño escritorio al aire libre al terminar el puente del otro lado del río, quien gritó algo -¡en chino!-, yo me quedé con él hasta que nuestro "guía" vino a buscarme junto con alguien que nos esperaba en una 4*4 (Tata) desde China-Tibet. La carretera, allí, estaba al pie de la meseta y había una feria donde iban a comprar los nepalíes que llegaban a la frontera en tour de compras. Allí empieza Khasa, una ciudad chino-tibetana (http://www.panoramio.com/photo/3103595). Me hizo acordar a algunos lugares de la frontera argentino-boliviana donde, durante el uno a uno, iban numerosos tours de compras argentinos.

Este es otro territorio, en los Himalayas, atravesado por el borde entre la meseta y el terreno montañoso, que coincide con la frontera internacional, entre dos nacionales fuertemente diferenciadas culturalmente entre sí (China y Nepal) una de las cuales a su vez contiene una nación (Tibet) complementaria culturalmente con Nepal e India. Una frontera dura. No tan dura como la de Norteamérica y México, donde la primera está necesitando construir ahora un muro artificial.

Naciones, fronteras, territorios. Y diferencias.

Por la Patria Grande: de Bolívar a Chávez y Kirchner

Este texto también fue publicado en El Ortiba. Para leer el interesante intercambio que se desencadenó, cliquear aquí.

A principios del siglo XIX, Simón Bolívar -en Venezuela-, Juana Azurduy -en el Alto Perú-, Juan Martín de Güemes -en Salta del Tucumán- Bernardo O'Higgins -en Chile-, Bernardo de Monteagudo y Mariano Moreno -en Chuquisaca y Buenos Aires-, José de San Martín -desde las Provincias Unidas del Río de la Plata-, José Gervasio de Artigas -en la Banda Oriental-, fueron algunos de los muchos que concibieron, actuaron y realizaron el sueño de construir una nación independiente en el sur del continente americano.

Entre ellos, Bolívar visionó la unidad de las ex colonias españolas , como lo habían logrado unos cuarenta años antes las ex colonias inglesas en el norte del continente, que conformaron los Estados Unidos de Norteamérica).

Esa visión -la de la unidad de Sudamérica-, pese al esfuerzo de Bolívar y otros, no se concretó.

Casi 150 años después, en 1952-1953, Juan Domingo Perón impulsó la unidad política entre Argentina, Bolivia y Chile (Proyecto ABC), en tiempos en que esos países eran gobernados por Perón, Getulio Vargas y Carlos Ibáñez del Campo, respectivamente. Perón mismo relata los hechos y sus ideas al respecto en una conferencia de 1953 que pueden encontrar en:
http://www.pjbonaerense.org.ar/peronismo/tercera_posicion/proyecto_abc.htm

Como todos sabemos, en 1955, luego de un atroz bombardeo realizado en junio en la zona de Plaza de Mayo, donde cientos de civiles desarmados fueron asesinados en una intentona de golpe militar, dos meses después se produce un nuevo golpe militar que consiguió derrocar al entonces Presidente -constitucional y electo por el pueblo- Juan Domingo Perón. Fue llamada por sus partidarios "Revolución Libertadora" y también fue llamada "Revolución Fusiladora", a
causa de la feroz represión -27 personas fueron fusiladas- que sufrieron los integrantes de un movimiento cívico-militar que trató de reinstalar en el gobierno al ex presidente derrocado por el golpe militar del año anterior. Este último episodio fue el tema de la notable novela "Operación Masacre" de Rodolfo Walsh. Yo prefiero llamarla (a la Libertadora/Fusiladora), golpe militar a secas, para restarle un poco de carga dramática y conferirle una apropiada carga semántica de ilegalidad. Lo importante es que derrocó a un gobierno elegido en elecciones con voto universal y -en términos convencionales- democráticas e instauró un largo período de veintiocho años de alternancia entre gobiernos militares -completamente no democráticos- y gobiernos electos en elecciones con proscripción -con la excepción de los tres años de Cámpora, Perón y Perón-.

En efecto, como también todos sabemos, desde septiembre de 1955 hasta diciembre de 1983 (más de 28 años) Argentina tuvo solamente menos de 3 años (mayo de 1973-marzo de 1976) de un gobierno electo por el pueblo en elecciones democráticas y sin proscripciones.

En las elecciones -sin proscripciones- de 1983 fue electo Presidente Raúl Alfonsín, quien en 1985 firmó con José Sarney, Presidente de Brasil, un acuerdo de integración habitualmente conocido como "Declaración de Foz do Iguazú", que inicia un proceso de integración, con hitos importantes como el Pacto de Alvorada (firmado por Alfonsín, Sarney y Sanguinetti por Uruguay) y el Tratado de Asunción (1991) donde Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay deciden avanzar hacia la constitución del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), que se formalizó en 1994.

Nótese como el proceso de integración iniciado por dos países de América del Sur en 1985 -y consolidado con dos más en 1991- adoptó una secuencia muy parecida al proceso de integración europea iniciado con la firma del tratado de Roma de 1957, donde seis países de Europa occidental acordaron constituir un Mercado Común y culminó exitosamente con la puesta en marcha de esa nación supra-nacional llamada Unión Europea.

Así las cosas, los países de MERCOSUR, durante la década de 1990 y principios de la década del 2000 debieron afrontar el impulso dado por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica a un Tratado de Libre Comercio para todo el continente, que desembocó en la propuesta del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), hecha por el presidente norteamericano a sus equivalentes del resto del continente -excepto Cuba- en un encuentro donde fueron invitados los jefes de estado de todo el continente -excepto Cuba- en Miami en 1994.

En Argentina y otros países, la iniciativa tuvo fuerte oposición. Por ejemplo, la oposición sindical anti-menemista en Argentina, usaba el lema ALCA-RAJO. Un plebiscito recogió casi tres millones de votos anti-ALCA.

Así las cosas, y luego de la catástrofe económica, social y política que sufrió la Argentina entre fines del siglo XX y principios del siglo XXI, quienes impulsamos la candidatura a Presidente
de Néstor Kirchner en 2002-2003, constituimos unos equipos -llamados "equipos técnicos"- que nos dedicamos a preparar el plan de gobierno a aplicar -en caso de triunfar en las elecciones que se venían-. A mí me tocó organizar y coordinar una Comisión de Política Internacional, donde conseguimos incorporar a un grupo de integrantes del servicio exterior de la Argentina (desde Embajadores hasta Segundos Secretarios de Embajada), así como otros ciudadanos con experiencia en el tema. Entre otros, destaco la presencia de Victorio Tacetti -actual Embajador en Italia-, Juan Pablo Lohlé -actual Embajador en Brasil-, Alberto de Núñez -actual Embajador argentino en Marruecos-, entre otros.

Esa comisión produjo un documento, que se incorporó en el Plan de Gobierno como el capítulo "Argentina en el Mundo". Estableció, entre otras cosas, la prioridad de Mercosur y las acciones de integración en Sudamérica, y la decisión de encarar las negociaciones del ALCA solamente desde MERCOSUR. También avanzó en la necesidad de establecer instituciones económicas y políticas para la integración en el sur del continente.

Lo que sigue es historia ampliamente conocida. MERCOSUR fue re-impulsado activamente
En Mar del Plata, en 2005, una nueva cumbre de Jefes de Gobierno de los países de las Américas -sin Cuba- no avanzó en la propuesta del ALCA. Desde el 2005, han iniciado el proceso de su incorporación a MERCOSUR, Venezuela primero y luego Bolivia.

El actual presidente de Venezuela, Hugo Chávez, es otro importante impulsor de la unidad de las naciones de Sudamérica. Dios quiera que su voluntad -que coincide con la de muchísimos otros, entre los cuales me cuento-, se vea coronada con el éxito, superando el fracaso de la iniciativa federacionista promovida por el notable Simón Bolívar hace ya casi docientos años.

Néstor Kirchner y la Patria Grande Latinoamericana

EN LA VISITA A LA JEFATURA DE GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL DE MÉXICO


Señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal; señor Presidente del Tribunal Superior; señor Presidente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal; autoridades nacionales y del Gobierno del Distrito Federal; distinguida comitiva, que me acompaña; señoras y señores: señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, estimados amigos, agradezco profundamente este gesto formal y ceremonioso que trasmite la generosidad y cordialidad de quienes lo otorgan, pero para mí, quien lo recibe, hoy de visita en esta imponente Ciudad de México, como Presidente Argentino, tiene además un enorme contenido.

Sin dejar de lado la dimensión institucional, encontrarme en esta metrópoli, entrañable para tantos argentinos y recibir las "Llaves de la Ciudad" tiene un contenido superador ya que simboliza la relación fraternal que une a nuestros pueblos.

Conocemos mucho en la Argentina sobre esta Ciudad de México, sabemos de la riqueza y extraordinaria belleza natural de esta tierra, que sigue hoy como ayer seduciendo desde el primer momento a quienes la visitan.

Sabemos que, así como fue especialmente elegida por su valor estratégico y defensivo, los aztecas supieron construir, utilizando canales y puentes, la ciudad más poblada de su tiempo. Esta Ciudad de México fue precursora en América latina por su diseño edilicio y su organización política.

La creación del Distrito Federal, el 18 de noviembre de 1824, determinó que estas tierras, donde la actividad volcánica y los grandes lagos forjaron una geografía única fueran la sede de los poderes supremos de la Federación y se ejerciera en su distrito las atribuciones de un Poder Legislativo de Estado.

Usted, señor Jefe de Gobierno, tendrá seguramente una gran responsabilidad, pero también una gran satisfacción cuando cada mañana pone manos a la obra para mantener y preservar la belleza que la historia y la naturaleza le han encomendado.

Permítanme contarles que yo nací en Río Gallegos, una pequeña ciudad, fundada en 1885, con el claro propósito de reafirmar la soberanía argentina en el territorio patagónico, una ciudad casi en el confín del mundo; nosotros le llamábamos la periferia de la Patria.

Usted nació en México, una ciudad de más de 680 años, y un bagaje histórico incomparable, cercano al límite del Norte, de nuestra América latina. Podríamos decir que estamos lejos, que estamos quizás en las antípodas, sin embargo nos une la misma columna vertebral: esos Andes majestuosos y esa vocación democrática y pluralista que hoy corre por todo nuestro continente, basada en el profundo respeto por los derechos del hombre y del ciudadano.

Mi estimado amigo: soy un ferviente convencido de la integración latinoamericana y las vivencias de estos días, en esta magnífica y hospitalaria metrópoli, abonan aún más mi convicción. Tantos y tan variados son nuestros puntos de convergencias que resultaría absurdo no imaginarnos caminando en el mismo sentido ni teniendo el mismo rumbo.

Sepa usted que todo lo que conocemos de esta ciudad, en nuestro país, lo hemos sabido no sólo a través de los libros, sino muy especialmente a través de los relatos de tantos compatriotas, que hicieron de esta ciudad su lugar en el mundo, hombres y mujeres argentinos que debieron dejar sus hogares y sus familias fueron recibidos por ustedes con los brazos abiertos y se sintieron inmediatamente en sus casas. (APLAUSOS).

Señor Jefe de Gobierno: tamaña generosidad no se puede retribuir nunca, tamaño gesto no tiene contraparte. Todo ello, hace que hoy y en este momento yo me sienta embargado de una profunda emoción. Sé que compartimos los conceptos de una ciudad integrada, de una sociedad integrada, de una nación integrada; sé que compartimos la visión pluralista, la construcción en la diversidad; sé que compartimos la lucha por la inclusión, que compartimos la lucha por la justicia, por el respeto a los derechos humanos, por la construcción de la memoria, por la construcción de políticas que le den definitivamente a nuestras sociedades las esperanzas de un futuro mejor.

Creo que es fundamental que vayamos anidando y construyendo en toda América latina una unidad en esa diversidad, pero siempre con esa capacidad transgresora de entender que no podemos estar conformes con lo que hemos logrado hasta hoy, que no podemos estar satisfechos de las demandas que aún tienen nuestras sociedades, de las resoluciones aún pendientes, de los temas que tenemos que resolver y lo tenemos que hacer desde la dignidad. Por eso abogo fuertemente por la construcción de una América latina unida, abogo fuertemente porque no tengamos miedos a implementar políticas de cambios.

Cuando me tocó Gobernar la Argentina, el 25 de mayo de 2003, en un momento muy duro, tanto desde el punto de vista institucional, social y económico, si hubiéramos seguido las políticas, que supuestamente eran las correctas para algunos economistas que suelen decir que si no se hacen las cosas que ellos dicen es muy difícil construir sociedades estables e integradas, no tengan ninguna duda que si la Argentina hubiera seguido las recetas de los organismos internacionales –seguidas hasta ese momento – si la Argentina no hubiera renegociado su deuda, como la renegoció, ahorrando 70 mil millones de dólares de esa deuda, como lo hizo con los acreedores privados y si la Argentina no le hubiera pagado al Fondo Monetario Internacional su deuda y no hubiera salido del patronato y de la conducción de esos organismos, no tengan ninguna duda, de que seguiríamos todavía con el 60 por ciento de pobreza, con el 30 por ciento de desocupación y con el 28 por ciento de indigencia. (APLAUSOS).

Hoy, tenemos números que duelen todavía, todavía tenemos un 26.9 de pobreza, tenemos un 8 por ciento de indigencia y un 8.7 de desocupación. Tenemos, indudablemente, una disminución muy fuerte de la deuda - pero sabe, querido amigo, Jefe de Gobierno – hemos recuperado nuestra capacidad de pensar y de decidir nosotros mismos sobre las políticas a implementar en la Argentina. (APLAUSOS).

Por eso, en este querido distrito, de esta ciudad histórica, que usted tiene el honor de gobernar, le quiero volver a reiterar el agradecimiento por el comportamiento, que tuvo el pueblo mexicano con los argentinos ante la terrible dictadura que nos tocó vivir. Sé que hay muchísimos argentinos que quedaron integrados, definitivamente, acá. En segundo lugar, le quiero decir, que trabajemos todos juntos por la construcción de una América integrada, que no nos hagan y no nos dividan por cuestiones de liderazgos cortos, que a veces no ven la dimensión histórica de lo que hay que construir. También que trabajemos para construir fuertemente la inclusión, la justicia y la equidad. No vale la pena gobernar a nuestros países por las responsabilidades que tengamos si sirve para consolidar la injusticia. Creo que cuando uno llega al lugar que llegamos nosotros, llegamos con la responsabilidad de cambiar, de dar equidad, de construir nuevos tiempos y ese desafío no hay que dejarlo de lado. Hay que afrontarlo con todas las fuerzas y con toda la voluntad y la decisión, sabiendo que eso trae la descalificación de aquellos que constituyen la consolidación de los pequeños grupos de poder, que creen que pueden seguir administrando el mundo y nuestra región a su antojo.

Sigamos con esa convicción multilateral, entendamos la multilateralidad, un elemento central en la construcción que este mundo necesita. Y también lo que dije hoy en la Asamblea Nacional, el compromiso del pueblo argentino permanentemente con el pueblo mexicano acompañándonos en todas las decisiones que hagan a la construcción de la justicia de nuestros pueblos.

Pero hay algo que nos vamos a callar y lo diremos y acompañaremos a ustedes. No acostumbramos a callar nada, podemos acertar o equivocarnos, pero en el tema fundamental que realmente creo que queremos dejar sentado con toda claridad nuestro pensamiento, nos cuesta creer que la verdad todavía algunos crean que en vez de tender puentes, construyan muros que dividan a los pueblos y que dividan y generen un marco de aislamiento o la imposibilidad de poder tener el hecho de ir de un lado a otro con esa libertad democrática, pluralista, de una nación a otra, abierta, sin ese marginamiento o esa discriminación. El pueblo argentino, este Gobierno, la nación argentina repudia, realmente, la construcción de ese muro y acompaña al lado al pueblo mexicano en la lucha por la desaparición del mismo. (APLAUSOS).

A veces uno escucha voces de hijos propios, nacidos en sus propias naciones, diciendo que tuvieron funciones muy importantes, diciendo que está bien lo del muro. Yo les puedo asegurar que nosotros, sin querer interferir jamás en la vida de otra nación, como hombres y mujeres del mundo, que creemos en las libertades, en la diversidad, en la pluralidad, venimos a dejar sentada nuestra claridad y nuestra posición con absoluta certeza.

Por último, les quiero agradecer profundamente a su Gobierno, a su gente, al pueblo de la Ciudad de México, a esta hermosa capital como nos han recibido y atendido, el cariño que nos han dispensado. Nos vamos realmente gratificados y profundamente enamorados de esta Ciudad de México y de nuestros hermanos que habitan esta ciudad mexicana, nuestros hermanos y hermanas mexicanas, y sabemos que aquí también se vibra, que aquí también se siente, que aquí también hay una decisión concreta de construir esa Patria Grande que nos sintetice en la diversidad a todas las naciones de América latina.

Muchísimas gracias por poder compartir, muchísimas gracias por su recibimiento y gracias por el coraje de haberme entregado la "Llave de la Ciudad", hasta luego. (APLAUSOS Y RISAS).

En 1969, FAEDA se quejaba de que los comunistas les escondían el bulto

FAEDA era la sigla de la Federación Argentina de Entidades Democráticas Anticomunistas. Parece un chiste.

No era ningún chiste: en esa época, en muchísimos lugares, se estaba matando gente por suponer que eran comunistas. En Argentina, también. A nosotros nos querían romper los huesos (probablemente, el cráneo).

Pero pudimos debatir y lo publicó Primera Plana.

SICKO: La última película de Michael Moore

La película es acerca del calamitoso sistema de salud en US(ofNorth)A, donde 50 millones de personas no tienen seguro de salud. Y para los que lo tienen, el sistema es muy terrible. Pueden ver y descargar la película aquí

Un estudiante muerto al protestar contra la Guerra de Vietnam

El 4 de mayo de 1970, cuatro estudiantes fueron muertos a tiros por soldados de la Guardia Nacional de los Estados Unidos de Norteamérica durante una protesta contra la guerra en el campus de la Kent State University.

Para ver el artículo de donde está tomada la foto, y otros materiales relacionados, cliqueá aquí.

Amores que matan


Nuevamente Sergio Dantí, mi ex compañero de Colegio. Esta vez le canta, desde un campesino de Iraq, a George Bush jr.

Inmunodeficiencia moral

(Canción de los Obispos)

Es una canción de Sergio Dantí Mira, dedicada al Obispo Jefe del Consejo de Salud del Vaticano que, para “celebrar” el día Internacional de la Lucha contra el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) comunicó que el Vaticano condenaba el uso del preservativo como algo inmoral. Preguntado sobre si eso no aumentaría el número de millones de muertes que causaba esta enfermedad, explicó, con un divertidísimo sentido del humor, que el SIDA es una "patología del espíritu" que debe combatirse con una “educación en los valores sagrados".

También hay una versión en youtube, muy divertida también.

Bilal Hussein, un periodista de AP preso sin cargos hace más de un año


Según fuentes confiables, como la propia Associated Press (ver página dedicada al caso en el sitio oficial de AP), el fotógrafo iraquí Bilal Hussein, empleado de esa conocidísima agencia de noticias, y Premio Pulitzer 2005, está encarcelado por el ejército norteamericano, sin cargos formales, desde abril de 2006, bajo la vaga acusación de ser una amenaza contra la seguridad.

Un gran grupo de periodistas y especialistas en comunicación ha construido un sitio especial sobre el tema, en el cual proporcionan mucha información y reciben más adhesiones.

En la foto, tomada de ese sitio, Bilal con un hermano y dos sobrinas en Faluja.

"Pero esto no se trata de Bilal Hussein. Él es una victima inocente. Esto se trata de la Associated Press. Nosotros somos el blanco. La libertad de prensa es el blanco," dijo Tom Curley, presidente de la AP.

Jorge Drexler - Milonga del moro judío

Me lo mandó una ex compañera de Colegio, Ruth. Lo recomiendo

http://fr.youtube.com/watch?v=R3lb7Vx2yVI

USof(North)A se aproxima al segundo aniversario de la catástrofe de New Orleans

El próximo 28 de agosto se cumple el segundo aniversario de la Catástrofe de New orleans, donde las inundaciones producidas como mínimo por la falta de planificación estatal, que impidieron prevenir y moderar los efectos del Huracán Katrina, dejaron como saldo cientos de muertos -según el gobierno-, o más de mil ochocientos, -según fuentes independientes-. Según esta última fuente, el desastre se produjo directamente por ineficiencia en la gestión hídrica. Las inundaciones dejaron también decenas de miles de personas sin vivienda, además de una serie de secuelas como enfermedades, físicas y mentales, desempleo masivo, desarraigo, destruccción de comunidades, para citar solamente algunos de sus aspectos más notables.

Según un informe de la BBC de Londres del 2006, "Hablando a través de una línea de video desde su rancho en Texas el 28 de agosto pasado [horas antes de que comenzara el desatre -MR-], se ve a Bush que afirma: 'Estamos totalmente preparados".

El mismo informe de la BBC comenta un video de la agencia de noticias norteamericana Associated Press, cuyas secuencias muestran al Presidente de USA mientras funcionarios del servicio de emergencia le advierten a él y a su secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, que la ciudad podría inundarse y que no se estaba evacuando a la población.

Casi diez veces más muertos que en Cromagnon. Y allí no hubo juicio político.

En el 2006 estuvimos mucho mejor que en el 2003

Y seguramente los números del 2007 van a ser mejores todavía.

A Cristina Fernández de Kirchner le toca atacar el problema de la inequidad.

Aunque le sigan denunciando a los funcionarios, como a nuestro actual Presidente Néstor, eso no importa. Importaría si los funcionarios no acompañaran un proceso de transformación para reecuperar los niveles de justicia y equidad sociales perdidos.

Eso no pasa. Entonces, que los funcionarios y ex funcionarios vayan a la justicia. Después de todo, es una muestra de calidad institucional la independencia de los 3 Poderes.

Un buen plan estratégico tiene que empezar distinguiendo los grandes problemas a resolver. Y el de la inquidad es uno de los mayores. La corrupción es un problema importante. Pero su aspecto más grave, al que hay que atacar estratégicamente, no es la corrupción en sí misma, sino las decisiones corruptas. Las decisiones que no toman en cuenta el interés general sino el de actores particulares: el interés de los corruptores y el de los corruptos.

Inequidad a finales del siglo XX

Así estábamos hace unos años (2001), en pleno infierno: en el número 107 en orden de inequidad ascendente, y 17 puestos arriba del país más inequitativo. Vamos a ver cómo nos va en el Purgatorio.

En el cuadro, la primera cifra es el ínidce de Gini. La segunda, la comparación entre el decil de ingresos más alto y el de ingresos más bajos. La terceras cifra es la comparación entre el primer y el quinto quintil. La última cifra es el año de los datos.


País Índice Gini Comparación Deciles Quintiles Año
1 Dinamarca 0,247 8,1 4,3 1997
2 Japón 0,249 4,5 3,4 1993
3 Suecia 0,250 6,2 4,0 2000
4 Bélgica 0,250 7,8 4,5 1996
5 República Checa 0,254 5,2 3,5 1996
6 Noruega 0,258 6,1 3,9 2000
7 España 0,260 9,0 3,8 2004
8 Bosnia y Herzegovina 0,262 5,4 3,8 2001
9 Uzbekistán 0,268 6,1 4,0 2000
10 Finlandia 0,269 5,6 3,8 2000
11 Hungría 0,269 5,5 3,8 2002
12 ARY Macedonia 0,282 6,8 4,4 1998
13 Albania 0,282 5,9 4,1 2002
14 Alemania 0,283 6,9 4,3 2000
15 Eslovenia 0,284 5,9 3,9 1998
16 Ruanda 0,289 5,8 4,0 1983
17 Croacia 0,290 7,3 4,8 2001
18 Ucrania 0,290 6,4 4,3 1999
19 Austria 0,300 7,6 4,7 1997
20 Etiopía 0,300 6,6 4,3 1999
21 Rumania 0,303 8,1 5,2 2002
22 Mongolia 0,303 17,8 9,1 1998
23 Bielorrusia 0,304 6,9 4,6 2000
24 Países Bajos 0,309 9,2 5,1 1999
25 Rusia 0,310 0,7 4,8 2002
26 Corea del Sur 0,316 7,8 4,7 1998
27 Bangladesh 0,318 6,8 4,6 2000
28 Lituania 0,319 7,9 5,1 2000
29 Bulgaria 0,319 9,9 5,8 2001
30 Kazajistán 0,323 7,5 5,1 2003
31 Eslovaquia 0,258 6,7 4,0 1996
32 India 0,325 7,3 4,9 1999
33 Tayikistán 0,326 7,8 5,2 2003
34 Francia 0,327 9,1 5,6 1995
35 Pakistán 0,330 7,6 4,8 1998
36 Canadá 0,331 10,1 5,8 1998
37 Suiza 0,331 9,9 5,8 1992
38 Sri Lanka 0,332 8,1 5,1 1999
39 Burkina Faso 0,333 19,3 9,5 1998
40 Yemen 0,334 8,6 5,6 1998
41 Letonia 0,336 9,2 5,6 1998
42 Polonia 0,341 8,6 5,5 2002
43 Indonesia 0,343 7,8 5,2 2002
44 Egipto 0,344 8,0 5,1 1999
45 Kirguistán 0,348 8,6 5,5 2002
46 Australia 0,352 12,5 7,0 1994
47 Argelia 0,353 9,6 6,1 1995
48 Grecia 0,354 10 6,2 1998
49 Israel 0,355 11,7 6,4 1997
50 Irlanda 0,359 9,7 6,1 1996
51 Reino Unido 0,36 13,8 7,2 1999
52 Italia 0,36 11,6 6,5 2000
53 Nueva Zelanda 0,362 12,5 6,8 1997
54 Jordania 0,364 9,1 5,9 1997
55 Azerbaiyán 0,365 9,7 6,0 2001
56 Nepal 0,367 9,3 5,9 1995
57 Georgia 0,369 12 6,8 2001
58 Maldivas 0,369 10,3 6,5 2002
59 Vietnam 0,370 9,4 6,0 2002
60 Laos 0,370 9,7 6,0 1997
61 Estonia 0,372 14,9 7,2 2000
62 Armenia 0,379 11,5 6,8 1998
63 Jamaica 0,379 11,4 6,9 2000
64 Tanzania 0,382 10,8 6,7 1993
65 Portugal 0,385 15 8,0 1997
66 Mauritania 0,390 12 7,4 2000
67 Marruecos 0,395 11,7 7,2 1998
68 Mozambique 0,396 12,5 7,2 1996
69 Túnez 0,398 13,4 7,9 2000
70 Turquía 0,400 13,3 7,7 2000
71 Trinidad y Tobago 0,403 14,4 8,3 1992
72 Guinea 0,403 12,3 7,3 1994
73 Camboya 0,404 11,6 6,9 1997
74 Estados Unidos 0,408 15,9 8,4 2000
75 Turkmenistán 0,408 12,3 7,7 1998
76 Ghana 0,408 14,1 8,4 1998
77 Senegal 0,413 12,8 7,5 1995
78 Singapur 0,425 17,7 9,7 1998
79 Kenia 0,425 13,6 8,2 1997
80 Irán 0,430 17,2 9,7 1998
81 Uganda 0,430 14,9 8,4 1999
82 Nicaragua 0,431 15,5 8,8 2001
83 Tailandia 0,432 13,4 8,3 2000
84 Hong Kong 0,434 17,8 9,7 1996
85 Ecuador 0,437 44,9 17,3 1998
86 Uruguay 0,446 18,9 10,4 2000
87 Camboya 0,446 15,7 9,1 2001
88 Costa de Marfil 0,446 16,6 9,7 2002
89 China 0,447 18,4 10,7 2001
90 Bolivia 0,447 24,6 12,3 1999
91 México 0,485 45 19,3 2002
92 Filipinas 0,461 16,5 9,7 2000
93 Costa Rica 0,465 25,1 12,3 2000
94 Guinea-Bissau 0,47 19 10,3 1993
95 República Dominicana 0,474 17,7 10,5 1998
96 Madagascar 0,475 19,2 11,0 2001
97 Gambia 0,475 20,2 11,2 1998
98 Burkina Faso 0,482 26,2 13,6 1998
99 Venezuela 0,491 62,9 17,9 1998
100 Malasia 0,492 22,1 12,4 1997
101 Perú 0,498 49,9 18,4 2000
102 Malawi 0,503 22,7 11,6 1997
103 Malí 0,505 23,1 12,2 1994
104 Níger 0,505 46 20,7 1995
105 Nigeria 0,506 24,9 12,8 1996
106 Papúa Nueva Guinea 0,509 23,8 12,6 1996
107 Argentina 0,522 39,1 18,1 2001
108 Zambia 0,526 41,8 17,2 1998
109 El Salvador 0,532 47,4 19,8 2000
110 Chile 0,538 31,3 13,1 2006
111 Honduras 0,550 49,1 21,5 1999
112 Panamá 0,564 62,3 24,7 2000
113 Zimbabue 0,568 22,0 12,0 1995
114 Colombia 0,576 57,8 22,9 1999
115 Paraguay 0,578 73,4 27,8 2002
116 Sudáfrica 0,578 33,1 17,9 2000
117 Brasil 0,593 68,0 26,4 2001
118 Guatemala 0,599 55,1 24,4 2000
119 Suazilandia 0,609 49,7 23,8 1994
120 República Centroafricana 0,613 69,2 32,7 1993
121 Sierra Leona 0,629 87,2 57,6 1989
122 Botsuana 0,630 77,6 31,5 1993
123 Lesoto 0,632 105,0 44,2 1995
124 Namibia 0,707 128,8 56,1 1993

"If you're going to San Francisco, be sure to wear some flowers in your hair"

Una foto de Mario Rabey en la primavera de 1967

Vean esta foto que me mandó Pedro Pujó!
Ya tiene casi 40 años esa parte de la historia, cuando sentíamos que formábamos parte de la misma movida que el "summer of love" de San Francisco.
Diana me está pintando la frente (de colores), tengo una flor en el pelo (arriba de la oreja) ...
...y estoy encantado
(como ahora, viendo la foto por primera vez).


Curriculum Vitae de Mario Rabey

Mi CV "académico"

1º de mayo de los inmigrantes ilegales en USA

La foto, impresionante, me la mandó Jorge Stange, un antiguo compañero de Colegio. Los inmigrantes "hispanos" -es decir, latinoamericanos- reclamaron en diversas ciudades norteamericanas el derecho a la legalidad. Es decir, reclamaron que se respete su derecho a tener documentos, identidad, trabajo, salud, educación.

Yo quiero recordar, en contraste, que en Argentina el actual gobierno legaliza, dándoles permisos de residencia, a todos los migrantes que vienen a trabajar. Ha habilitado oficinas especiales donde se atiende a decenas de miles de bolivianos, paraguayos, peruanos. No les pide un contrato de trabajo, como se hace en Europa. Ni les niega lisa y llanamente la residencia, como en USA. Y en su gran mayoría, estos migrantes legalizados por las actuales políticas migratorias de la Argentina, tienen trabajo, cada vez más decente, especialmente en la construcción.

Cada día más loco ... pero no boludo

Hace unas horas, conversaba por teléfono con un amigo entrañable, con el cual intercambiamos de vez en cuando alguno que otro e-mail. Mi amigo, inteligente como pocos y militante (de la vida, de las convicciones, de la filosofía y de la política), me comentaba que se viene de retirar de la política. Convinimos en que antes de la palabra "política" van unos paréntesis. Y dentro de los paréntesis, un "no". Por favor, compongan ustedes la frase completa y verán que adecuada es la construcción.

Me comentó que estaba recorriendo mi blog y que pensaba, al hacerlo, "el colorado está cada vez más loco". Yo le respondí con el diálogo entre el loco y el que había perdido las tuercas, ese diálogo que termina con el loco diciendo: "yo seré loco, pero no boludo".

Un blog personal, con ideas, reflexiones. Linkea a otros blogs de Mario Rabey, con más ideas, memorias del siglo XX en Argentina, escritos.