Es del tango Quevachaché. Lo escuché por primera (y casi única) vez en 1962 en Plaza Constitución. Yo andaba divagando por ahí y lo escuché, desde un altavoz de esos de los actos de antes (esos que tienen la forma de un cono sin base). Ahí lo cantaba Tita Merello, creo, desde un disco.
Era un acto del Partido Socialista Argentino de Vanguardia, Corriente Lattendorf. A mi me gustó la escena, y me enganché con ellos a leer a Mao. Tenía 13 años.
Lo compuso Discepolo en 1928 y la primera grabación fue de Gardel. Lo pueden leer y escuchar en Mano de Mandioca.
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